June 19, 2012

Tikal y Flores, Guatemala

Después de pasar unos días espectaculares -y "fríos"- en Antigua, nos devolvimos a la capital para tomar un autobús hasta El Petén, que es el departamento donde se encuentra una de las ciudades mayas mas espectaculares: TikalRealmente no me acuerdo a qué parte exactamente de El Petén llegamos, pero se que de ahí tomamos un shuttle que nos llevó directo hacia Tikal. Los señores del shuttle se ofrecieron a cuidarnos nuestros bolsos hasta que nos fueran a recoger para llevarnos a Flores -que es donde pasamos la noche-.

Maqueta de Tikal

En lo que llegas al parque tienes que pasar por una caseta para pagar la entrada al parque -alrededor de USD 7-. Además, te ofrecen guías -no recuerdo si hay guías bilingües, pero creo que sí- para hacer el recorrido por el parque. Yo les recomiendo, que si son despistados y perdidos como yo o si no tienen un mapa buenísimo, que le paguen a un guía; además de que les van a explicar todo con pelos y señales, el recorrido se les va a hacer muchísimo más ameno.

Empezamos en el mapa de Tikal, donde nos dijeron el recorrido que íbamos a hacer. El parque es INMENSO y es básicamente JUNGLA. La mayoría del tiempo caminas debajo de los árboles, así que no vas a pasar calor, a no ser que vayas vestido como si fueras al Everest. Es fresco aunque un poquito húmedo, pero nada que no se pueda soportar. Caminas y hablas y caminas y llegas al primer complejo de 'pirámides' y dices WOW y te quedas con la boca abierta -o por lo menos eso fue lo que me pasó a mi-. Subes y bajas de las pirámides, te tomas fotos, haces caras y todo lo demás, hasta que el guía te dice que hay que seguir caminando.

Mapa de Tikal

Sigues caminando y pasas por otros complejos y el guía te sigue explicando, hasta que llegas al maravilloso Templo IV y te quedas WOW, WOW! Y no puedes dejar de decir wow, cuando el guía te dice que es el templo más alto y que mide alrededor de 70 metros. No te has terminado de maravillar cuando te das cuenta que hay unas escaleras a uno de los lados del templo y te preguntas: ¿Para qué serán esas escaleras?. Dicen por ahí, que el que vaya a Tikal y no suba Templo IV, no fue a Tikal; así de sencillo.

Templo IV


Subes las escaleras, llegas casi que sin aliento, volteas y ves jungla por aquí, jungla por allá, un templo por aquí, un poquito más de jungla por allá... Es verde y más verde, pero es espectacular. Nos quedamos un ratito arriba para descansar y bajamos. 


Cuando estábamos abajo, dispuestos a seguir caminando, apareció una 'arañita' en un árbol; cosa que es muy normal considerando que casi todo es jungla. Los guías que estaban por ahí cerca la agarraron y la pusieron en un sitio donde las personas que andaban cerca no lo hicieran daño, pero antes de eso, Rick decidió que se la quería poner el brazo porque había visto a uno de los señores hacerlo. Yo soy demasiado miedosa/paniqueada con todos lo bichos que puedan encontrarse en lugares así, así que lo que hice fue alejarme lo más que pude. 


Una vez que pasó todo lo de la señora o señor araña, resumimos el recorrido. Seguimos caminando hasta que llegamos a los últimos templos el II y el I. El templo I es como el símbolo de Tikal, el que sale en absolutamente todas las postales, fotos, recuerdos, etc. Así que por supuesto, nosotros tomamos una panorámica desde Templo II -que no es tan grande como Templo IV-.


Cuando estábamos tomando esta foto escuchamos un sonido rarísimo que no sabíamos de dónde venía. Después de preguntar e intentar ver de dónde venía, nos dimos cuenta que eran unos monos aulladores -a los que lamentablemente no pudimos tomarles una foto porque estaban muy lejos-. Estuvimos un rato viendo a los monos, hasta que ya se hizo la hora de regresar. Regresamos a la caseta, para irnos hacia Flores.

Llegamos a Flores y como no teníamos reservación en ningún lugar, empezamos a buscar hostal. Empezamos por el Hostel Los Amigos, un lugar que se veía super chévere, pero no había habitación, así que nos recomendaron uno que quedaba cerca pero que en realidad no recuerdo el nombre. Todo era muy normal, dejamos nuestras cosas y fuimos a comer a un lugar que quedaba ahí mismito -en Flores casi todo queda ahí mismo, porque es una isla pequeñita que está construida sobre el lago de Petén Itzá y este tiene un puente que se comunica con la ciudad de Santa Elena-.

Vista de Santa Elena desde Flores


Después de comer, empezamos a buscar una manera de irnos hacia nuestro próximo destino, fuimos como a dos agencias de viajes y al final terminamos preguntándole al dueño del hostal donde nos estábamos quedando y resulta que el nos podía vender esos pasajes. Compramos los fulanos pasajes, con los cuales supuestamente íbamos a llegar a la puerta de nuestro próximo hotel, seguimos recorriendo la ciudad y nos fuimos a dormir temprano porque el cansancio ya no nos dejaba vivir.

Nos preparamos para el próximo destino: Copán, Honduras.