June 24, 2012

Copán, Honduras

Nos levantamos tempranito para agarrar un autobús -"con todas las comodidades"- que supuestamente nos iba a llevar a Copán, Honduras. Llegamos al terminal y para nuestra sorpresa el autobús no tenía ninguna comodidad y no nos iba a llevar hasta Copán sino hasta CHIQUIMULA. Me atrevo a decir que fue uno de los peores viajes de nuestras vidas...
El viaje fue ETERNO, tardamos siglos en llegar a Chiquimula. Llegamos justo a tiempo para agarrar el último shuttle que te dejaba en la frontera de Guatemala con Honduras, donde tenías que caminar -literalmente hasta Honduras- para agarrar otro shuttle para llegar hasta Copán.


Después de toda esa odisea, con los bolsos en la espalda, caminamos para buscar el hotel donde nos íbamos a quedar y encontramos La Posada de Belssy. Es un hotelito cómodo y las habitaciones tienen precios bastante accesibles. Después de acomodarnos y todo lo demás, salimos a caminar por ahí y a buscar comida y tours que nos llevaran a las ruinas mayas.

Los días que estuvimos ahí comimos en el Vía Vía Café -que, por cierto, también es un hotel pero cuando nosotros fuimos lamentablemente no tenían disponibilidad-. La comida, según lo que recuerdo, es normal, nada del otro mundo. También comimos en otro lugar de comida típica de Honduras, pero lamentablemente no recuerdo el nombre.

Después de descansar, comer y todo lo demás buscamos un tour que nos llevara a visitar la comunidad maya Chortí (Ch'orti') que se encuentra en Copán. Encontramos uno que combinaba el montar a caballo con el llevarnos a visitar esa comunidad. Así que lo pagamos y al día siguiente nos levantamos tempranito para encontrarnos con el señor de los caballos que nos iba a llevar hasta allá.


El camino hasta la comunidad es verde, solamente ves árboles y el río Copán. Es demasiado relajante. Después de no se cuánto tiempo de camino llegamos a la comunidad Chortí, donde las niñitas nos rodearon para que les compráramos artesanías hechas por ellas con hojas de maíz. La verdad eran muy lindas y yo quería comprar pero Rick me dijo que dejara de ser tan compradora compulsiva. Así que como pudimos nos bajamos de los caballos y empezamos a caminar hacia un lugar arqueológico llamado Los Sapos, un sitio que está dedicado a la mujer y a la fertilidad, y según nos dijo el señor era el lugar donde las mujeres daban a luz y también se llevaban a cabo rituales de fertilidad. De ahí regresamos a los caballos y de regreso a la ciudad.


Vista desde la comunidad Chortí
Una vez que llegamos, fuimos de una vez a las ruinas mayas de Copán. Al llegar, pagamos la entrada, que dependiendo de lo que quieras visitar dentro de las ruinas tienen distintos precios. Mi recomendación, vayan al Museo de las Esculturas. Antes de entrar a las ruinas como tal hay un montón de guacayamas sueltas, que son super lindas.


Estas ruinas no tienen pirámides altísimas como las de Tikal, ni nada por el estilo, pero tiene su encanto. Las estelas, el juego de pelota -que en Tikal no se aprecia como en realidad es, porque tienes que imaginártelo-, la Escalinata Jeroglífica -que cuando nosotros fuimos (2010) aún se encontraba en reconstrucción-, la Gran Plaza y un sinfín de vistas más. Lo que sí tiene Copán que Tikal no tiene, son las esculturas; aquí los Mayas como que sí le ponían ganas esculpiendo. Cuando entras al Museo de las Esculturas lo primero que ves el la réplica del templo de Rosalila con los colores como se cree que eran en el tiempo que existieron. De verdad que vale la pena verlo.


Juego de pelota
De las ruinas regresamos al hotel para comer, relajarnos, buscar unos souvenirs que son los Tallados en Piedra Lito -un MUST para los que quieran llevar souvernirs y los que no también porque todo lo que ves en la tienda es espectacular- y buscar nuestro pasaje para el próximo destino: Las Islas de la Bahía -creo que este era uno de los destinos que más anhelaba-.


Para llegar a las Islas de la Bahía tienes que primero llegar a La Ceiba, los pasajes los compramos en Hedman Alas, que contrario a nuestro viaje de Flores a Copán fue lo mejor. De verdad es una compañía que recomiendo 100%.


Besos,
M.